Mi hijo tartamudea, ¿Qué debo hacer?

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A SB le costó bastante hablar, con 3 años recién cumplidos decía unas cuantas palabras y hacía frases de 2 o 3 palabras solamente. No era algo que nos preocupase demasiado, porque ella entendía todo y sabía hacerse entender. También me guié por lo que se comenta, que algunos niños que conviven en un ambiente bilingüe, tienden a hablar algo más tarde de lo que se considera normal.

Cuando empezó el colegio, me preocupaba que no supiera expresarse correctamente y la profesora no la entendiese, pero esos temores se esfumaron en cuestión de semanas. El colegio fue el resorte que hizo que su lengua de trapo se soltase y no parase ni un segundo. Su vocabulario creció y la soltura a la hora de expresarse evolucionó mucho. Aunque tampoco hacía frases muy largas, ni muy elaboradas, se le entendía bastante bien. Y entonces, sobre los 3 años y medio, llegó la tartamudez.

La verdad es que aunque sabía que era algo común, me sorprendió un poco, pensé que no le iba a ocurrir al haber tardado tanto en hablar, pensaba que eso solo pasaba a niños algo más pequeños. Pero comenzó repitiendo la misma palabra varias veces, otras repetía la primera sílaba y otras, se trababa por completo, además del tartamudeo, ponía la cara tensa, como haciendo esfuerzo. No voy a negar que me llegaba a poner nerviosa, porque hasta que me acababa de contar todo lo que me tenía que decir, podía pasar casi un minuto.

Hablando con amigos con hijos de la misma edad, me di cuenta que también les había pasado, pero que conforme crecían, cada vez lo hacían menos. En mi caso, veía que la tartamudez de SB no remitía, sino que iba a más. Cuanto más semanas pasaban más episodios tenía. Decidí consultar con una conocida que es logopeda y me dejó más tranquila, porque vio que entraba dentro de lo normal, al menos por el momento.

¿Por qué tartamudean los niños?

Nos dijo que las disfluencia (falta de fluidez al hablar), es algo más o menos habitual en la etapa en la que los niños están desarrollando el lenguaje, es como si quisieran hablar más rápido de lo que su cerebro admite. Aunque no es así exactamente, pero como están aprendiendo a hablar, a ubicar las palabras donde corresponde, unido a que quieren contar todo rápidamente, pues se aturullan. También hay niños más propensos a padecerlo si tienen antecedentes familiares o si viven situaciones de estrés o cambios importantes. Si estos episodios no cesan a partir de los 5 años o se intensifican antes de esta edad, es probable que ya no se deba a un tartamudeo evolutivo y sea algo “más grave” y ya debería ser tratado por un logopeda.

¿Qué debemos hacer ante un niño que tartamudea?

Había veces que SB se daba cuenta que le costaba arrancar las palabras y se ponía más nerviosa aún. Aunque nunca le forzamos, ni le metíamos prisa, si veía que nos desesperaba un poco el no entender que nos quería decir. Así que empecé a aplicar los consejos que me dio la logopeda.

Consejos para ayudar al niño que tartamudea:

  • No forzarle a hablar.
  • No acabar las palabras o las frases por él/ella.
  • No interrumpir, por muchas ganas que nos den. Hay que dejarle acabar, tarde lo que tarde.
  • Es recomendable mirarle a los ojos cuando habla para que vea que le estamos atendiendo.
  • Es mejor no darle ninguna importancia al tartamudeo, que corregirle o meterle prisa.
  • Por supuesto, no reírse, ni bromear. Ni hablar de ello delante de otras personas. En definitiva no ridiculizarle de ninguna manera.
  • Leerle y hablarle de manera tranquila y pausada.
  • Si nos ve nerviosos, ellos se pondrán más todavía y agravará la situación.
  • Demostrarle cariño y empatía si el niño se da cuenta que tiene problemas de fluidez a la hora de hablar.
  • En resumen: No darle demasiada importancia al tartamudeo y tener paciencia cuando habla con nosotros. En la mayoría de ocasiones se trata de episodios puntuales, que pueden durar unas semanas o meses y conforme aparece, se va.

¿Cómo ha evolucionado SB en estos meses?

Pues he de decir que, ahora con 4 años, ha ido a mejor. Sigue teniendo algún episodio de tartamudez, sobre todo cuando está nerviosa, cansada o muy emocionada por contarnos algo. Pero es algo puntual, ya no repite tantas veces las palabras o sílabas. Hay veces que sí se da cuenta, y lo que hace es respirar tranquila y volver a contarnos lo que estuviera diciendo de forma más calmada. Cuando no se da cuenta, pues NO HACEMOS NADA, dejamos que tarde lo que sea, aunque por dentro me esté comiendo los muñones, después de haber acabado con las uñas. Pero en la cara no se me nota nada de nada, me pongo a su altura, la miro a los ojos y escucho pacientemente. (Ésta es una de las cosas que me ha enseñado la maternidad, la paciencia, que antes no la conocía…).

Es probable que más adelante le vuelva a pasar, o a lo mejor no. Al menos sabemos como actuar y si vemos que va a más, volveremos a consultar con un logopeda.

¿Vuestros hijos tartamudean? ¿Remitió cuando crecieron o tuvisteis que ver a un experto del lenguaje? ¿Qué hacíais ante esa situación?

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