Hipotiroidismo y embarazo

El hipotiroidismo es una enfermedad crónica, causada por la incapacidad de la glándula tiroides para producir la hormona tiroxina, a los niveles que el organismo necesita, (un resumen muy resumido). Puede tener muchos síntomas, pocos o ninguno, depende de la persona y del grado de afectación. A veces son síntomas que se asocian a otras enfermedades y si no se prescribe una analítica de hormonas tiroideas (TSH y T4), es complicado que se diagnostique correctamente. Por eso hay quien la llama la enfermedad de los incomprendidos, tienes síntomas, no sabes que te pasa realmente y nadie da con la solución, incluso hay veces que te toman por loco o te ignoran.

Como no soy médico, lo que voy a hacer es contar mi experiencia, por si puede servir de ayuda a alguien.

Tengo hipotiroidismo desde hace 12 años, bueno siendo más precisa, me lo diagnosticaron hace 12, desde cuándo lo tengo, ni idea. En mi caso tenía síntomas de todo tipo, nerviosismo, cansancio, taquicardias, dolor muscular, fatiga, decaimiento, crisis de ansiedad sin motivo, engordar 10 kilos en un año, etc. Tras muchas visitas al médico, a endocrinos, medicación incorrecta (antidepresivos) y demás contrariedades, un tiroidólogo dio con la clave y el tratamiento correcto. Aún así la enfermedad no me dio tregua, llegué a pasarlo muy mal, piensas que nunca vas a mejorar, pasas por un estado depresivo sin tener depresión, pero cuando tienes un tratamiento correcto y controles regulares, es solo cuestión de tiempo (para mi fueron 6 años) y paciencia, tuya y la de tu pareja, que no sé como me aguantó, y un buen día los síntomas empezaron a mejorar, me encontraba renovada, adelgacé los 10 kilos sobrantes y entonces me sentí nos sentimos preparada para la búsqueda del embarazo.

Hasta que no lo tuve regulado no quise ni plantearme el tema, porque durante el embarazo la glándula hace un trabajo extra, ya que el tiroides materno es el único que proporciona las hormonas tiroideas tan importantes para el feto durante los primeros meses, son las encargadas del desarrollo neuronal del futuro bebé. Por eso, si mi tiroides no podía con mi cuerpo, con un inquilino añadido, menos. Eso sin contar que a veces puede ser más complicado concebir por los desarreglos hormonales (ciclos anovulatorios), resistencia a la insulina y demás problemas añadidos, como la obesidad. Además un hipotiroidismo mal controlado puede provocar abortos espontáneos o malformaciones en el feto, pero cuando está bajo control, es un embarazo como otro cualquiera.

Cuando tomamos la decisión, me hice una analítica para ver como andaba la cosa y para mi sorpresa, grandísima sorpresa, la TSH estaba muy baja, jamás la había tenido así, me asusté y consulté a mi tiroidólogo, porque pensé que este resultado aplazaría la búsqueda del tesoro, cosa que no fue así, me dijo que era el momento, que incluso era recomendable (en mi caso) que estuviera tan baja.

Menudo subidón me dio, nos pusimos al lío y al segundo mes, para nuestro asombro, llegó el positivo. Y llegaron los controles frecuentes y las analíticas mensuales, en mi vida me habían sacado tanta sangre como durante estos 9 meses.

Durante el embarazo no tuve casi ninguna variación en los resultados, siempre salía la TSH baja, perfecta. Menos un mes que se volvió un poco loca y se disparó, pero solo conllevó una subida en la dosis de L-Tiroxina y todo fue rodado.

Mi experiencia ha sido buena, pero siempre se tienen dudas, cuando recogía la analítica no dejaba pasar ni un segundo antes de mirar el resultado y cuando lo veía dentro de los límites, el alivio recorría mi cuerpo. Luego te queda otra duda, si tu hijo tendrá hipotiroidismo, por ahora y tras las dos pruebas del talón (una a las 48 horas de vida y otra 15 días después) no hay señales de hipotiroidismo, espero que siga así, porque sino menuda herencia le dejo.

En muchos casos esta enfermedad se detecta durante el embarazo, porque es cuando la glándula trabaja a marchas forzadas o bien ya estaba instaurada y no se tenía conocimiento. Esta es la parte más preocupante, por eso creo que no estaría de más que si se tienen sospechas o aun sin tenerlas, en el momento que tengamos intención de embarazarnos pedir una simple analítica de hormonas tiroideas.

Esta enfermedad es para toda la vida, por eso hay que aprender a convivir con ella, con ella y con la medicación, con las analíticas habituales y con los síntomas que a veces desaparecen y otras, nos acompañan en el día a día.

Me he dejado muchas cosas importantes por contar, por no hacer el post eterno, así que si queréis más información sobre el tiroides o el hipotiroidismo, os dejo un enlace a la web en donde lo explican mejor que yo, lógicamente.

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4 comentarios

  1. mamá puede says:

    Bueno, pues si durante el embarazo lo tuviste controlado genial.
    Y ahora ya… pues a vivir con ello cómo tu dices, jooo que rollo de enfermedades.

    1. Tatiana says:

      Sí, es un rollo, pero bueno son tantos años que te acostumbras. De todas formas si está controlado no da demasiado la lata.

  2. Una mamá muy feliz says:

    Una dudilla, a tu bebé le hicieron dos pruebas del talón por eso precisamente , para descartar que tuviera la enfermedad??? y conforme vaya creciendo ya se lo pueden mirar con una analítica normal???

    1. Tatiana says:

      Sí, cuando uno de los padres tiene problemas tiroideos hay que repetir la prueba del talón a los 15 días, aunque la primera haya salido negativa. Luego supongo que conforme crecen si hay sospechas , valdría con una analítica normal.
      Mira, me ha venido bien tu duda, en la próxima consulta a la pediatra, le pregunto más sobre el tema 😉

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