La paciencia son los padres

Esta semana ha sido especialmente agotadora, SuperBaby ha querido poner a prueba la cantidad de paciencia que podemos acumular.

Está claro que para ser padres hay que tener paciencia, pero hay veces que todo tiene un límite y en mi caso la semana pasada se encendió la mecha de lo que acabo siendo una bomba nuclear o nucelar, según Homer.

Seguro que pensáis que exagero, pero cuando has visto crecer a tus sobrinos y ves que en su más tierna infancia han sido tranquilos, dormilones y no han llorado apenas, piensas que vas a tener la misma suerte, total, los genes mandan y tu no vas a ser menos, pues no, te equivocas. Y tanto que me equivoqué, a partir de la cuarta semana ese bebé tierno, tranquilo y mudo, mutó de repente en la novia de Chucky, sí, nos había tocado la joya monstrua de la corona.

Tampoco quiero que penséis que SB es inaguantable, ella es un encanto cuando está tranquila, la cuestión es que para ella lo de ser tranquila está sobrevalorado, necesita nuevos estímulos constantes, mucho brazo y mucho cariño, le damos todo eso y más, pero hay veces que no es suficiente y ahí es donde la paciencia se va esfumando poco a poco.

Aunque tenga carácter y una forma de expresarse un tanto especial, es lo mejor que nos podía haber pasado y no la cambiamos por nada del mundo. Eso sí, espero que el próximo retoño, si lo hay, sea algo más tranquilo, tampoco pido tanto.

¿Te ha gustado? Tu opinión me interesa
¿Me dejas un comentario?

Este post ha sido archivado en BiMadre.

2 comentarios

  1. mamá puede says:

    Sabes lo que pasa? que a nuestros sobrinos no les teníamos 24 horas… por eso nos parecían más tranquilos jaja

    1. Tatiana says:

      La cosa es que mis hermanas corroboran que eran tranquilos, dormilones y nada llorones, por eso me «deprimo» más, jajaja.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *