Mi Síndrome de Diógenes particular

Tengo un problema, bueno siendo sincera tengo varios, pero no soy tan boba como para contarlos todos 🙂 Yendo al grano, el problema al que me refiero es el de intentar recordarlo todo, bueno todo tampoco, sobre todo las cosas importantes que me han pasado. Se podría decir que tengo el Síndrome de Diógenes de los recuerdos. En casa tengo bastantes cosas guardadas de mis experiencias y situaciones importantes y eso que en la mudanza muchas de ellas fueron directas a la basura, 28 años de recuerdos no caben en un coche.
Al final todo quedó metido en una caja, guardada en un trastero que no abro casi nunca, pero sé que está ahí y eso me reconforta.

Ahora vamos al meollo de la cuestión, me quedo embarazada, situación de las más importantes en mi vida y que hago, pues guardar las 3 pruebas de embarazo positivas que me hice, las notas de la matrona, hasta tengo guardadas las citas que me dió, por supuesto tengo todas las “fotos” de las ecografías, aunque en algunas no se ni que estoy viendo porque no diferencio nada.
Nace SB y qué hago, pues guardar las pulseras del hospital, suya y mía, la pinza del cordón, la primera talla de pañal que usó, (limpio por supuesto, que tan mal no estoy), las tarjetas de felicitación de amigos y familiares, deben de haber más cosas pero ahora no recuerdo.
Pero no contenta con eso, en una noche de insomnio tetil decidí abrir un blog, no es este, es otro que hice antes y es privado.
En ese blog le cuento a SB en primera persona cosas sobre como somos sus padres, como nos conocimos, que nos gusta, que sensaciones tuvimos al conocer el embarazo, como fue el embarazo, le cuento su parto, su evolución mes a mes, fotos, cosas sobre familiares y amigos, etc. El padre también tiene su sección pero todavía no ha tenido a bien estrenarla y eso que siempre me dice, eso tiene que ir para el blog, pero es taan vago para escribir.

Todo esto sinceramente no lo hago solo por ella, lo hago también por mi, la experiencia de la maternidad es tan intensa y tan efímera a veces, que no quiero olvidarme de nada. Porque hoy puede pornerse en pie por primera vez y en un mes o menos lo mismo corre y ya no recordaré con exactitud que hizo el mes anterior y que sensaciones tuve.

He de decir que llevo bastante retraso en su blog, porque tiempo tengo muy poco y ahora el poco que tengo se lo dedico a este blog, en el que también cuento cosas pero no tan íntimas y relacionadas con ella. Pero no me preocupa olvidarme de nada, porque tengo mi SúperAgenda en la que voy apuntando las cosas más importantes, como la primera vez que come algo, que hace algo nuevo, las fases que tiene de sueño, (con esto me he dado cuenta que más o menos cada dos semanas cambia y va variando las veces que se despierta), etc. Que también hay muchos días que se me olvida o no me da el cuerpo ni la mente para apuntar nada, pero bueno como tengo buena memoria, el día que la cojo le doy caña a los días anteriores.

Ahora que me leo, parezco un poco paranoica, pero no es para tanto, no me paso el día pensando tengo que apuntar esto y lo otro, intento disfrutarlo, los días pasan muy rápido y estos enanos crecen más rápido todavía y a veces me da pena recordar cosas que hacía y ya no hace, cosas que hace nuevas que en unos días las tendrá más que controladas y llegará el día en el que deje de ser un bebé y pasará a ser una niña, una adolescente, que miedito me da esa palabra y luego sea una mujer adulta y todo esto haya pasado a un quinto plano y lo tendré todo apuntado para recordarlo, rememorarlo y volver a sentir otra vez aunque sea en mi mente lo que disfruté viéndola crecer, al menos eso espero.

Porque hay otro motivo para hacer ese blog. Cuando murieron mis padres me di cuenta que parte de mi moría con ellos, parte de mi infancia, de sus vidas antes de nacer mis hermanas y yo, de sus antepasados. Aunque yo siempre fui muy cansina pregúntandoles cosas, de las cuales muchas recuerdo, hay otras que se perdieron con ellos. Es ahora cuando echo en falta esa información, como cuándo me salió el primer diente, cuándo empecé a caminar, como vivieron la crianza de tres hijas y sus sensaciones. Hay cosas que sé, otras que olvidé y otras muchas que nunca tendrán respuesta. Por eso también decidí crearle un blog, por si algún día no estoy para contárselo, para que sepa lo que sentí criándola, cuidándola y queriéndola y para que recuerde y conozca un poco más a su padre y a su madre. Aunque estoy convencida que no va hacer falta, porque vamos a estar en vivo y en directo para contarle (a ella y a sus hijos) todas las cosas escritas en ese blog, del cual en un futuro quiero hacerle un libro, el libro de su vida.

Que sentimental me he puesto, yo que venía a contaros que soy una paranoica guarda recuerdos.

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6 comentarios

  1. Una mamá muy feliz says:

    Pues igual que yo, somos idénticas, no pensarás que tengo ese memorión para escribir el Queriendo ser madre…lo apunto todo!!! y bueno la verdad es que mi memoria tambiés es muy buena.

    A mi no me parece una paranoya, me parece que esalgo bueno lo que hacemos.

    Besosssssssss

    1. Tatiana says:

      Fíjate que muchas veces lo he pensado, esta mujer debe tenerlo todo apuntado porque es imposible que lo recuerde con tanta exactitud jejeje.
      Supongo que será bueno y aunque no lo fuera a mi me encanta, de vez en cuando lo releo y vuelvo a emocionarme al igual que leo los whatsapps que mi marido le mandaba a mis hermanas contándoles todo el proceso detallado de parto y vuelvo a revivir el momento más importante de mi vida.
      Somos unas nostálgicas 🙂
      Besote.

  2. Planeando ser padres says:

    A mí me pasa al contrario, que no soy nada de apegarme a los recuerdos. Mira que el libro del bebé aún lo tengo por completar y me da una pereza horrible, pese a que es algo que me parece muy mono. En cada mudanza me deshago de multitud de cosas y cuando voy de viajes ni siquiera me traigo recuerdos porque sé que los acabaré tirando para no acumular demasiadas cosas en casa. Para compensar mi furia tiradora ¡la del síndrome de Diógenes en mi familia es mi madre!

    1. Tatiana says:

      Al menos si alguna vez necesitas algo, puedes recurrir a tu madre que seguro lo tendrá bien guardado.
      Mi marido es como tu, no guarda casi nada y a veces intenta tirar cosas mías sin que me entere, pero ay, siempre me entero ;P
      En las mudanzas o limpiezas, tiro muchas cosas, solo dejo lo más importante, tanto síndrome no tengo jejeje.

  3. Virginia says:

    Haces bien en guardar todo lo que quieras. Eso te hará revivir esos momentos…
    Yo no guardo casi nada, tengo poco apego a las cosas…. Jejeje y luego lo echo en falta!

    1. Tatiana says:

      Alguna vez me pasó eso, tirar cosas y luego echarlas en falta, ahora guardo cosas y luego lo mismo ni me acuerdo que lo tengo, no sé que es peor jejeje.
      Besote.

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