Rabietas, frustración y paciencia

Como comentaba en el post de la «mamitis«, SB está teniendo una larga etapa de rabietas constantes y este período de la crianza se nos está haciendo bastante cuesta arriba.

Desde que nació, SB ha sido y es, lo que se denomina un «bebé de alta demanda», aunque yo prefiero decir que mi hija es intensa, muy intensa. Ella todo lo hace a lo grande, ya sea llorar, reír, jugar, enfadarse, alegrarse, etc. Absolutamente todo lo hace con una intensidad desbordante y las rabietas no iban a ser menos…

Las rabietas hicieron acto de presencia muy pronto, más o menos recién cumplido su primer añito. Es cierto que eran muy espaciadas y podíamos decir que algo light. Cuando quería hacer algo que no podía o que era peligroso, lloraba, pataleaba un poco y se le pasaba rápido, pero conforme ha ido pasando el tiempo la frustración ha ido en aumento y ha llegado a niveles tremendos, no voy a decir máximos porque estoy convencida que todavía pueden dar más de sí, SB nunca deja de sorprendernos.

Mi pequeña intensa siente frustración muy rápidamente y esto provoca que reaccione de forma exagerada. Por ejemplo, cuando pide agua, si en ese momento su botella no está cerca y tengo que levantarme a por ella, al segundo se tira al suelo y se pone a llorar desconsoladamente. No siempre tiene rabietas por cosas que a nosotros nos parecen muy simples y de fácil solución, la mayoría de veces aparecen cuando quiere hacer algo que no debe, como subirse al mueble, coger algún objeto peligroso, intentar tirar la tele, subirse a la mesa de la cocina, vaciar el comedero del gato en el bebedero, quitarse el pañal, cuando intentamos vestirla, etc, etc, etc. Mi hija es muy activa y cada poco está liándola, así que cada vez que hace alguna «maldad» y le advertimos que eso no está bien, acaba tirada en el suelo llorando a mares y dando tortazos, hay días en los que perdemos la cuenta de las veces que se ha puesto así.

Hay veces que tiene rabietas porque las tiene y punto, sobre todo hay algo que me saca de quicio, cuando pide algo de comer, me da la mano y me lleva a la cocina y le doy algo que sé que le gusta, lo coge y cuando parece que va a comérselo lo tira con rabia al suelo. Con tranquilidad y mucha paciencia, le digo que no se tira la comida al suelo y cuando parece que se relaja le ofrezco otra cosa y repite lo mismo. Tiene hambre, quiere comer, lo que le ofrezco le gusta pero lo estampa contra el suelo. Al final se queda sin comer hasta que pasa bastante rato porque no le convence nada.

Las últimas 4 semanas están siendo especialmente complicadas, las rabietas se suceden con mucha asiduidad, intentamos tener mucha paciencia, estamos con ella durante el estallido y no la dejamos sola ni la ignoramos, si se deja coger la cojo en brazos y se calma antes, pero si no, que es la mayoría de veces, me siento a su lado y le hablo suave y espero a que se le pase, y cuando se le ha pasado le explico la situación, por ejemplo, le digo que no le he dejado escalar el mueble porque puede caerse y hacerse mucha pupa. Pero hay veces que la paciencia se agota y no sé como reaccionar, me pongo nerviosa y eso no ayuda. A veces pienso que lo estoy haciendo todo mal o que no sé como tratar a mi hija y entonces la que se frustra soy yo.

Hace poco descubrí un libro bastante interesante que explica el porqué de las rabietas y cómo ayudar al niño a sobrellevarlas mejor y también explica como actuar ante los miedos y reacciones que tienen los niños y que muchas veces los padres nos quedamos desorientados sin saber que hacer. Se llama El cerebro del niño y aunque todavía no he podido leerlo entero me está gustando bastante.

Sé que las rabietas infantiles son reacciones intensas a situaciones de frustración, que el cerebro del bebé aún no sabe gestionar y la única forma de exteriorizar su disconformidad es teniendo un estallido de rabia, es un proceso normal en su desarrollo. La teoría me la sé muy bien, pero otra cosa es sobrellevarlas día a día, es complicado, aunque intentamos evitar que sucedan a veces es imposible y toca enfrentarse a ellas, pero sobre todo es agotador. Menos mal que hay muchos momentos en el día en el que SB nos compensa con sus abrazos, sus besos y la gracia que tiene que no sé de dónde la ha sacado, en ese instante se nos olvida todo y nos damos cuenta de la suerte que tenemos de tenerla en nuestra vida. Lo demás pues paciencia, paciencia y más paciencia, algún día dejará de tenerlas y nos tocará lidiar con las del pequeño 😂

¿Cómo actuáis ante las rabietas de vuestros hijos? Si conocéis algún libro interesante sobre este tema o tenéis algún truco infalible, contadlo, os lo agradeceré enormemente 🙂

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6 comentarios

  1. Una mamá muy feliz says:

    Pues yo no sé si será lo correcto, pero es lo que a nosotros nos funciona, aunque también es verdad que UNMF no es un niño de muchas rabietas, o eso, o que lo estamos haciendo muy bien jejeje

    Proncipalmente lo que nos funciona a nosotros es sobre todo evitar las rabietas y desviar su atención lo antes posible. Si aun así no la podemos evitar, mucho mucho cariño y no desesperarnos.

    Es complicado, pero pasará!!! Ánimo

    1. Tatiana says:

      Cada niño es un mundo, SB es muy nerviosa, vamos, igual igual que su encantadora madre y aunque tratamos de evitar la situación que provoca las rabietas hay veces que no funciona, pero bueno hacemos lo que dices, darle mucho cariño y comprensión, no queda otra.
      Gracias por los ánimos, son épocas que hay que afrontar y lo ideal es hacerlo con la mayor calma posible, aunque sea difícil.
      Besote.

  2. Planeando ser padres says:

    Yo opino como Una mamá muy feliz. Intentar atajar el momento rabieta antes de que se produzca. Mi bichilla no es de alta demanda, pero tiene una mala leche heredada que también la hace muy susceptible a la frustración.

    1. Tatiana says:

      Lo de atajar la rabieta lo hacemos siempre que podemos, pero hay veces que no funciona, es que mi niña también tiene un carácter y una mala leche que no veas, a quien habrá salido…

  3. Mamá Pata says:

    Ay las rabietas! Pues nosotras de momento creo que tenemos suerte, porque con 33 meses alguna ha habido claro, pero ninguna para recordar, suelen ser muy cortas y light!

    La patita lo que hace es pedirlo todo a la primera medio llorando, como si no se lo fuésemos a dar, y me descoloca, porque normalmente son cosas que se las vamos a dar sin problema, como pedir agua!

    Estos pequeñajos!!

    1. Tatiana says:

      Las de SB no es que todas sean memorables ni muy exageradas, el problema es que son muy seguidas y es lo que nos agota.
      La patita es chica lista jeje, lo pide con pena y así es difícil resistirse, aunque si es para cosas básicas es normal que os descoloque, estos niños nunca dejan de sorprendernos…

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