Seguimos colechando, ahora con la Madre Tierra

Un año después SB y yo seguimos con el colecho y la verdad que bien a gusto. En este tiempo hemos pasado por diversas fases y diversas camas, cama pequeña, cama grande y desde hace unos meses colechamos en contacto con la Madre Tierra. Esto último puede sonar algo raro, pero tiene su explicación, todo viene a raíz de la conclusión a la que llegó el Padre de la Criatura, (tras probar la experiencia), asegura fehacientemente que no hay mejor sitio para dormir que en el suelo, en contacto con la Madre Tierra. Aunque vivas en un octavo piso y te recuestes en un colchón viscoelástico, para él, eso es puro contacto con la PachaMama.
Ahora no vayáis a pensar cosas raras del Padre de la Criatura, que es un hombre muy cuerdo y muy cabal y que aunque lo dijo en serio, tiene su parte de coña. Eso sí la frase quedó para la posteridad.

Y aquí estamos SB y yo dando fé que dormir en el suelo es y debería ser de lo más natural, porque estamos encantadas. Bueno SB no me ha dicho nada al respecto, pero con lo feliz que se le ve y lo contenta que está revolcándose en la cama, deduzco que le encanta.

El cambio de la cama tradicional a dormir en el suelo fue de un día para otro, SB empezó a moverse demasiado en la cama, antes de dormirse entre juego y juego, veía el peligro acechante y era cuestión de tiempo que cayera de bruces contra el suelo. Cuando tenía que levantarme de la cama, ponía almohadas por todos lados por si se despertaba o rodaba en sueños para que no se cayera al suelo y la verdad, es que no me iba tranquila. Así que una noche tras ver por casualidad un artículo sobre habitaciones influenciadas por el método Montessori, decidí probar. Quitamos la cama y tiré al suelo dos colchones de 80cm que me quedaron de una cama nido y la verdad, es que con la tontería, pasábamos de una cama de 135 a una de 160, que con un bebé que no para quieto ni en sueños, esa ganancia en espacio se nota y mucho.

Esa noche cuándo llegó la hora de dormir, entramos en la habitación y para SB fue como una inyección de adrenalina, estaba tan contenta con la novedad, sobre todo poder subir y bajar de la cama cuando quisiera, que le costó un montón dormirse y yo con los ojos medio cerrados, con un sueño tremendo y con una mala uva creciente, me arrepentí de la maravillosa idea que había tenido. Pero una vez dormida y levantada de buen humor, me gustó mucho la nueva perspectiva. SB había dormido como siempre (pidiendo teta cada poco), pero a mi me dolía menos la espalda y el miedo a una caída fortuita cuando tuve que levantarme al baño, había desaparecido. Así que meses después, tras cambiar un poco la infraestuctura (ahora el catre es menos cutre), aquí seguimos sintiendo a la Madre Tierra bajo nuestras cabezas y culos espaldas.

Ahora puedo levantarme tranquilamente sabiendo que si SB se despierta, puede bajarse sola de la cama. Aunque como todo, tiene su parte buena y su parte no tan buena, y la parte no tan buena no es otra que, la noche que no le da la gana dormirse, que son la gran mayoría , tiene a bien remodelarme la habitación, traer acompañantes diversos a la cama (un muñeco, el néceser, un peine, las zapatillas…), subir y bajar constantemente de la cama o desenchufar la luz ‘quitamiedos’ y dejar la habitación a oscuras mientras se ríe malévolamente… Eso sí, cuando le empieza a picar el sueño, una o dos horas después, se sube a la cama, se echa en su lado, me levanta la camiseta y tras varios chupetones tetiles, se duerme en la postura más inverosímil posible y entonces llega mi momento, el momento de aprovechar que no puede caerse para ir a echar un… un sueño, porque me quedo frita al instante…

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4 comentarios

  1. Una mamá muy feliz says:

    Nosotros también dormimos en el suelo desde que bien pequeño se cayó de la cama y también encantados…ya os hablaré de ello algún día.

    Me alegro mucho de verte por aquí.

    Besosss

    1. Tatiana says:

      Vaya, pobre, menudo susto os daríais.
      Viendo lo bien que se duerme así, tenía que haber tomado antes la decisión y no haber montado tanta parafernalia para evitar caídas. Espero tu post 🙂
      Besote.

  2. Planeando ser padres says:

    A mí me gusta la idea de dormir en el suelo para evitar riesgos pro ¿dónde meto el pedazo de canapé de madera maciza de 2 metros de mi cama de matrimonio? ¿Y no s dará frío en invierno? ¡Ay! Ya estoy preguntando como las marujas.

    1. Tatiana says:

      Jajaja, pregunta lo que quieras, faltaría más. Lo del canapé es un problema, sí. Nosotros tenemos una cama normal con somier de patas y se puede cambiar de habitación perfectamente. En tu caso sería mas lógico cambiar de habitación jeje. Frío no, porque el suelo es de parquet y la calefacción del vecino de abajo ayuda, además tengo una especie de tatami en el suelo y con un buen nórdico no hay frío que valga 🙂

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